¿Qué ver?
La capital de La Rioja va más allá del simple decorado para las catas de vino, no es solo un lugar donde poder disfrutar de una de las más reputadas denominaciones de origen españolas: es una Enópolis, una ciudad que vive por y para el vino.
Para comprobarlo basta con visitar los establecimientos que forman parte de la asociación Bodegas de Logroño.
Los buenos viticultores llevan a la botella los paisajes de su viñedo y nos hacen soñar con esas tierras.
El edificio actual de Bodegas Campo Viejo fue diseñado en 2001 para celebrar el equilibrio armónico entre enología, arquitectura y sostenibilidad.
Viña Ijalba es una bodega familiar en su tercera generación. Fundada por Dionisio Ruiz Ijalba, quien en 1975 tomó la decisión de recuperar sus viejas canteras comenzando la plantación de viñedos en ellas.